Hace poco tuve la oportunidad de ver una película que me llamó
poderosamente la atención, porque hablaba de una cuestión que en
nuestros días parece común, por ser un tema que lo vemos en los demás y
que día a día escuchamos en las noticias, nos escandaliza; y vemos en
las redes sociales muchas reflexiones y pequeños videos que nos invitan a
compartir, y a analizar por su contenido. Esto me ha llevado a realizar
este pequeño pensamiento que quiero compartir contigo.
La inhumanidad de la humanidad, parece cotidiano y hasta tema religioso, incluso curiosamente la película trataba precisamente sobre la religión en un sentido de satanizar a la humanidad y su deseo de poder auto-extinguirse, como último recurso para congraciarnos con nuestro ser superior o divinidad. El tema además de interesante suena a doc por las fechas en que la exhibieron, pero aquí es donde desde mi punto de vista suena muy controversial el tema y te explico.
Si nos avocamos a analizar en el más puro sentido común, suena ilógico pensar que el ser humano en sí pueda tener en su ser inhumanidad, y poder autodestruirse, pero nuestra realidad ha cambiado y transformado los pensamientos y las actitudes, lo que nos ha llevado a ver como existe no sólo la inhumanidad hacia nuestra propia especie, sino también hacia las demás especies vivas en la tierra, y no es un tema nuevo pero si un tema que con el paso de los años ha comenzado a radicalizarse por el acceso a la información y las diferentes formas de pensamientos de cada ser.
La tolerancia pues, se vuelve una virtud en peligro de extinción, se vuelve un sentimiento que poco a poco la vamos dejando en el olvido, por creer que como seres humanos podemos y debemos defender nuestros derechos humanos, civiles, jurídicos y/o familiares; caemos en la agresión, en la violencia, en la ignominia y desaliento hacia la motivación de la fraternidad de la humanidad, hacia la conjunción de pensamientos en pro del desarrollo de la sociedad como base de la realización personal.
Todo pensamiento nos lleva a un sentimiento generado a través de la mente que crea un mundo en donde somos unilaterales ó formamos parte de un todo, drásticamente nuestras ideas y pensamientos cambian y se ajustan de acuerdo a nuestra propia línea de vida. Hoy en día estamos acostumbrados a ver la violencia como algo cotidiano, y nos deja de asombrar todo aquello que aniquila al hombre en toda la extensión de la palabra, nuestra transformación ideológica también cambia y si antes confiábamos ahora sólo estamos esperando a que nos ataquen.
Todo este proceso personal mental ha hecho que la humanidad cambie su perspectiva de desarrollo comunitario, si de por sí ya nuestra idiosincrasia como mexicano nos hace dudar de las cualidades de otro mexicano, ahora con el acceso a la información creemos que vivimos en un mundo caótico, sin futuro y buscando siempre la forma de no ser una víctima más de otro mexicano.
¿Por qué entonces, si somos una cultura sobresaliente en temas de unión, de solidaridad y damos ejemplo a nivel mundial de todas esas virtudes de fraternidad, tratamos siempre de contrarrestar a aquel que sobresale en su trabajo, familia, sociedad o cultura?
Tal vez porque nos educaron para la guerra, para ganar, para ser mejores, para triunfar. Pero no nos educaron para perder, para ser humildes, para reconocer esa derrota que nos ayuda a mejorar, para ser más optimistas, para siempre utilizar las derrotas como oportunidades de crecimiento.
En la medida en que aprendamos como seres humanos a estar en unión, con la intención de ser mejor como sociedad, nos daremos cuenta que aunque existan diferencias de pensamiento, el fin común será tener éxito, no es una tarea fácil, porque nuestros paradigmas actúan y no nos permiten ver con el corazón lo que cada ser humano tiene para dar a otro, pero es esencial darnos cuenta de la necesidad tan grande que tenemos de estar unidos, de sumar esfuerzos para construir una mejor sociedad y desarrollarnos como seres humanos en el plano personal, espiritual y emocional, cada etapa de nuestra vida nos deja enseñanzas, añoranzas y experiencias que podremos utilizar para mejorar siempre, no decaigamos en pensar que no hay solución, en que no servirá de nada un cambio, todo cuanto hacemos nos ayuda a ser mejores seres humanos, la inhumanidad dejémosla como una oportunidad de saber lo que hay que cambiar, estas fechas servirán para reconocer que no hemos hecho lo correcto y rectificar, ofrecer a nuestra divinidad ese enojo, envidia, tristeza, miedo para dejarlo ir y dar paso a una mejor actitud frente a la vida, esa que nos da la oportunidad de sembrar cosas buenas para cosechar éxitos.
Finalmente nos encontramos en esta vida para cumplir una misión, aquella que te hace ser feliz y dar lo mejor de ti en cada momento, cada acción o cada traspié, considera el cambio para darte cuenta de lo bien que haces las cosas y que por eso hay gente a tu alrededor que esta para dar lo mejor para ti.
Recuerda que la perseverancia es una constante del éxito…Namasté.
La inhumanidad de la humanidad, parece cotidiano y hasta tema religioso, incluso curiosamente la película trataba precisamente sobre la religión en un sentido de satanizar a la humanidad y su deseo de poder auto-extinguirse, como último recurso para congraciarnos con nuestro ser superior o divinidad. El tema además de interesante suena a doc por las fechas en que la exhibieron, pero aquí es donde desde mi punto de vista suena muy controversial el tema y te explico.
Si nos avocamos a analizar en el más puro sentido común, suena ilógico pensar que el ser humano en sí pueda tener en su ser inhumanidad, y poder autodestruirse, pero nuestra realidad ha cambiado y transformado los pensamientos y las actitudes, lo que nos ha llevado a ver como existe no sólo la inhumanidad hacia nuestra propia especie, sino también hacia las demás especies vivas en la tierra, y no es un tema nuevo pero si un tema que con el paso de los años ha comenzado a radicalizarse por el acceso a la información y las diferentes formas de pensamientos de cada ser.
La tolerancia pues, se vuelve una virtud en peligro de extinción, se vuelve un sentimiento que poco a poco la vamos dejando en el olvido, por creer que como seres humanos podemos y debemos defender nuestros derechos humanos, civiles, jurídicos y/o familiares; caemos en la agresión, en la violencia, en la ignominia y desaliento hacia la motivación de la fraternidad de la humanidad, hacia la conjunción de pensamientos en pro del desarrollo de la sociedad como base de la realización personal.
Todo pensamiento nos lleva a un sentimiento generado a través de la mente que crea un mundo en donde somos unilaterales ó formamos parte de un todo, drásticamente nuestras ideas y pensamientos cambian y se ajustan de acuerdo a nuestra propia línea de vida. Hoy en día estamos acostumbrados a ver la violencia como algo cotidiano, y nos deja de asombrar todo aquello que aniquila al hombre en toda la extensión de la palabra, nuestra transformación ideológica también cambia y si antes confiábamos ahora sólo estamos esperando a que nos ataquen.
Todo este proceso personal mental ha hecho que la humanidad cambie su perspectiva de desarrollo comunitario, si de por sí ya nuestra idiosincrasia como mexicano nos hace dudar de las cualidades de otro mexicano, ahora con el acceso a la información creemos que vivimos en un mundo caótico, sin futuro y buscando siempre la forma de no ser una víctima más de otro mexicano.
¿Por qué entonces, si somos una cultura sobresaliente en temas de unión, de solidaridad y damos ejemplo a nivel mundial de todas esas virtudes de fraternidad, tratamos siempre de contrarrestar a aquel que sobresale en su trabajo, familia, sociedad o cultura?
Tal vez porque nos educaron para la guerra, para ganar, para ser mejores, para triunfar. Pero no nos educaron para perder, para ser humildes, para reconocer esa derrota que nos ayuda a mejorar, para ser más optimistas, para siempre utilizar las derrotas como oportunidades de crecimiento.
En la medida en que aprendamos como seres humanos a estar en unión, con la intención de ser mejor como sociedad, nos daremos cuenta que aunque existan diferencias de pensamiento, el fin común será tener éxito, no es una tarea fácil, porque nuestros paradigmas actúan y no nos permiten ver con el corazón lo que cada ser humano tiene para dar a otro, pero es esencial darnos cuenta de la necesidad tan grande que tenemos de estar unidos, de sumar esfuerzos para construir una mejor sociedad y desarrollarnos como seres humanos en el plano personal, espiritual y emocional, cada etapa de nuestra vida nos deja enseñanzas, añoranzas y experiencias que podremos utilizar para mejorar siempre, no decaigamos en pensar que no hay solución, en que no servirá de nada un cambio, todo cuanto hacemos nos ayuda a ser mejores seres humanos, la inhumanidad dejémosla como una oportunidad de saber lo que hay que cambiar, estas fechas servirán para reconocer que no hemos hecho lo correcto y rectificar, ofrecer a nuestra divinidad ese enojo, envidia, tristeza, miedo para dejarlo ir y dar paso a una mejor actitud frente a la vida, esa que nos da la oportunidad de sembrar cosas buenas para cosechar éxitos.
Finalmente nos encontramos en esta vida para cumplir una misión, aquella que te hace ser feliz y dar lo mejor de ti en cada momento, cada acción o cada traspié, considera el cambio para darte cuenta de lo bien que haces las cosas y que por eso hay gente a tu alrededor que esta para dar lo mejor para ti.
Recuerda que la perseverancia es una constante del éxito…Namasté.
