Mucho se ha escrito sobre la burocracia, mucho se habla sobre la burocracia, incluso muchos se quejan de la burocracia, pero también mucho ha aportado la burocracia a la Administración Pública Federal ; hablemos en el sentido más positivo de ésta, con respecto al desarrollo de México. Que como consecuencia trae “beneficios”, siendo la mediocridad de la sociedad mexicana el más grande, y que cada día tiene que luchar con ella para poder subsistir, es decir, la burocracia es un mal “irremediable”.
El presente pretende darnos una descripción vívida de tal burocracia en un entorno “globalizado” en donde los alicientes de la economía son cada vez menos y por ende mayores las necesidades tanto individuales como de sociedad.
Comenzaremos analizando el aspecto teórico de Max Weber y posteriormente desmenuzaremos el comportamiento de los empleados federales de un Centro de Enseñanza ya que es aquí donde nos ocupa nuestra labor diaria, para concluir con lo bueno y lo malo de la burocracia.
No intencionando dar una clase de historia universal hablaremos un poco de la vida de Max (Karl Emil Maximilian) Weber quien nació en Erfurt el 21 de abril de 1864. Era el primero de los ocho hijos de Max Weber, un abogado y político prusiano que procedía de una familia de industriales textiles. Weber padre había comenzado su carrera parlamentaría en el Cámara prusiana de Diputados, por el partido liberal-nacional, y la prosiguió en el Reichstag ( 1872- 1884) por el mismo partido.
Weber hijo estudió derecho, economía e historia en Heidelberg, Berlín y Göttingen. En 1889 hizo el doctorado. Se casó en 1893 con Marianne Schnitger, una prima suya, que sería posteriormente líder del movimiento feminista en Alemania. En 1894 la Universidad de Freiburg le ofreció una cátedra de Economía, que Weber ocupo de 1894 a 1894. En este último año pasó a la Universidad de Heidelberg como sucesor de Knies, una de las mentes más representativas de la escuela histórica de la economía política. En 1897 murió Weber padre, poco tiempo después de una tormentosa discusión con su hijo Max. A los pocos meses éste caía enfermo, con un agotamiento nervioso profundo que le impedía trabajar o hablar en publico. Después de varias interrupciones y permanencias en sanatorios, en octubre de 1903 renunció definitivamente a su puesto de profesor y a toda actividad política. Pero luego retoma su actividad investigadora y a partir de 1903 comienza a publicar varios trabajos, fundamentales para sus planteamientos científicos, en la revista archiv für Sozialwissenschft und Sozialpolitik.
Por otro lado el término burocracia proviene de la raíz francesa bureau que significa oficina y de la raíz latina cratos que significa poder, es decir, la idea del poder a través de las organizaciones que funcionan con fundamentos racionales.
Básicamente la Burocracia comienza en las Organizaciones como la base de todo el proceso de administración de ésta el cual se ve inmerso en una jerarquización.
Weber al hablar sobre la sociedad, se centra en el proceso de burocratización necesario para ganar eficacia y eficiencia e institucionalidad. Define la burocracia como un instrumento de dominio social que resulta de la creciente complejidad de la sociedad, pero que acaba por esclavizar al hombre porque lo imposibilita a actuar con criterio propio, con libertad. A esto es a lo que él denomina la racionalización basada en la autoridad legal que domina al individuo. La burocracia sigue una racionalidad técnica de tipo instrumental (conecta medios con fines), pero no ofrece las propuestas de sentido y la elección de fines que sí caracteriza a los políticos carismáticos.
Weber dice que la burocracia es una organización jerarquizada con una autoridad central que realizan tareas rutinarias y se definen por ser de carácter no patrimonial, el puesto no pertenece a nadie y se obedece al jefe en turno por que es el jefe. En esta organización existe una distribución muy precisa de los roles bien definidos y los puestos definen el grado de especialización técnica. La única forma de ascender en este tipo de organización es por la antigüedad ya que ayuda a alcanzar puestos más altos en ese nivel o la especialización en un puesto.
Aquí Weber nos habla de una distinción fundamental entre tres tipos de autoridad la tradicional fundada en la costumbre, la autoridad legal-racional que se basa en un cuerpo de reglas legales y la carismática fundada en el prestigio personal de un líder, lo que puede determinar el éxito o fracaso, no de una organización burocrática solamente sino de cualquier otra.
Ese es el gran interés de Weber en sus investigaciones relativas a las organizaciones y sistemas que lo rodeaban, claro dentro de otros temas que en este momento son ajenos a nuestro ensayo.
Y retomando, hemos considerado que pensar en la burocracia en México nos evoca a un aspecto peyorativo en donde pensamos solo en lentitud, rutina, mediocridad y sobretodo ineptitud por parte de la organización. Además los recuerdos nada gratos de la época de los ochentas cuando estaba en pleno auge una gran crisis económica.
Ahí es donde comienza esta reflexión, los recuerdos de esos años nos trae a la mente las anécdotas cotidianas que estaban llenas de burocratismo y de sin sabor, por la falta de sensibilidad de los servidores públicos.
Al transcurrir de los años este proceso de burocratización va de la mano con las crisis posteriores que a causa de éstas los servidores públicos van cambiando su actitud para así convertirse en un claro ejemplo de mediocridad y arbitrariedad en su trabajo diario.
¿A qué nos referimos? Inicialmente la sociedad requiere de servicios por parte del estado, el cual los provee, para satisfacer necesidades sociales, pero siempre el ímpetu del mexicano es, no hacer caso o simplemente ser “práctico”, es decir, mientras menos trabajo mejor, entonces los procesos se vuelven tediosos, interminables y fastidiosos, ya que el mexicano escuda su flojera en “la ley del mínimo esfuerzo”. Esta es la principal razón por la que la burocracia se vuelve nuestro propio enemigo.
Weber menciona que la burocracia serviría para que las organizaciones cumplieran sus objetivos y fueran más eficientes en el desarrollo de sus proceso; pero en México desde nuestra perspectiva se ajusta, ya que existen dos tipos de burocracia, la pública y la privada.
Dentro de la privada las decisiones, los objetivos, las metas y el desarrollo de la organización siempre cumple con estas premisas y por consecuencia la empresa progresa. En principio de cuentas tomemos como ejemplo una empresa internacionalmente reconocida como lo es Ingenieros Civiles Asociados (ICA).
Esta constructora además de ser una de las más importantes en México, lo es en gran parte de América Latina y Europa con presencia en más de 10 países. Ésta empresa creada por los años 50, cuyo objetivo era la de ser una de las más grandes constructoras en México, lo logró gracias a la dedicación y esfuerzo de sus empleados y directivos ya que enfocaba sus tareas al cumplimiento de objetivos específicos sin dejar a un lado el factor humano. Aquí posiblemente el lector se pregunte:¿Por qué tomar en cuenta el factor humano si dentro de la Teoría de la Burocracia la impersonalidad es la base del buen funcionamiento de una empresa? Bueno inicialmente así debería ser, pero tomemos en cuenta que si la organización burocrática es rígida, difícilmente se adaptará a las modificaciones del entorno y su capacidad de innovación y de corregir errores será débil, ya que sus procesos de organización se basan en las decisiones de los jefes y éstas a su vez en manuales muy rigurosos y consecuentemente la burocracia debilita el desenvolvimiento natural del empleado y su adaptación al medio en que trabaja.
La burocracia privada se adapta al entorno económico en donde se desenvuelve. Básicamente porque la estabilidad de la carrera, la regularidad de su desenvolvimiento, la definición precisa de los derechos y obligaciones de cada uno y las garantías contra la arbitrariedad proporcionan a su personal sentimientos de seguridad y dignidad.
Un ejemplo claro es el siguiente: El proceso de selección y contratación del personal en ICA, se lleva acabo en una semana, en la cual el aspirante debe pasar por una serie de exámenes psicométricos, físicos y de conocimientos específicos para ser seleccionado y cubrir la vacante. Este proceso es muy riguroso y en ocasiones muy desgastante, pues el encargado debe cumplir con los requerimientos del área y sin omitir ningún procedimiento de los manuales establecidos. Pero también es tomado en cuenta el tiempo del aspirante ya que parte de ese tiempo lo aporta él y al mismo tiempo es presionado para cubrir todos los aspectos considerados en la vacante, lo que va haciendo que el aspirante se vaya involucrando en la empresa más allá de una simple entrevista de trabajo. Al final el aspirante es insertado en su área de trabajo, y puesto a prueba para cumplir con el puesto asignado. En todo este procedimiento el factor humano, es decir, la entrevista, el tiempo invertido, los análisis de los resultados, son básicos para la selección de un aspirante. Por esta razón el factor humano no puede dejarse a un lado, es importante el aspirante tanto por sus conocimientos como por su valor como persona.
Esta empresa valora mucho al empleado, es dedicado en su proceso de actualización y otorga muchas otras prestaciones que hacen que éste se sienta útil y satisfecho con su labor, sin dejar de ser estricto en sus políticas y sus procedimientos.
Esto es a lo que nos referimos con que la burocracia cumple su cometido arriba mencionado.
Pero existe también la burocracia pública, aquella que siempre es soslayada por la sociedad debido a su mala reputación por manejar conceptos muy alejados de los objetivos principales de una institución pública (llámese SEP, SHCP; etc.).
Comencemos comentando que el lema de un burócrata de la Administración Pública es: “Yo hago como que trabajo y ellos hacen como que me pagan”. A partir de aquí, y con esta frase tan trillada dentro de los empleados federales comenzamos una serie de reflexiones que van a darnos material necesario para una conclusión sobre este tema.
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta el mexicano ya sea cuando necesita realizar trámites dentro de la administración pública, o cuando accede a trabajar a ella, es la ineptitud de los servidores públicos. Si se necesita hacer un trámite es tedioso, tardado, frustrante y sobre todo es ahí donde uno realmente palpa el retraso en la actualización del servidor público y de los procesos - trámite para recibir un servicio. Varios doctrinarios de izquierda como Trotsky, C. Wright Mills, Herbert Marcuse han pensado que la burocracia y las grandes organizaciones públicas se convertían en el enemigo público número 1 al que convenía combatir y destruir con prioridad.
Pensamos que si existiese realmente un interés por parte de la administración en profesionalizar a los servidores públicos (como se propuso en el sexenio pasado) y se dotaba de habilidades y conocimientos necesarios para que las personas que realizan funciones públicas la burocracia tomaría otro significado en México.
La burocracia pública no contenta con ser la más cara para los contribuyentes, es la más ineficiente, como dicen por ahí;,- es dinero bueno invertido al malo-. Pero mientras no ajustemos o retomemos la teoría de la burocracia como tal no se logrará los fines que en un principio Weber aseveraba para tal efecto, es decir, el decía que la burocracia es el medio más racional que se conoce para ejercer un control imperativo sobre los humanos; claro esto sin dejar de tomar en cuenta al factor humano como base de las organizaciones.
Unos de los principales creadores de la Tercera Vía Tony Blair (ex - primer ministro de Gran Bretaña) proponía retomar el valor del ser humano como parte de las organizaciones e instituciones. Muchas organizaciones como IBM, HP, etc. muestran un aumento de la productividad y de los ingresos por cambiar su forma de trabajo e integrar a todos los empleados, sin dejar a un lado una vez más la rigidez de la burocracia.
Es importante mencionar que en el Centro de Enseñanza donde se analiza ésta tendencia de ajustar la burocracia se retoma lo que establece Weber: “…el asenso, la disciplina, las ventajas y los inconvenientes, la salida están reglamentadas minuciosamente…" (CHINOY, 1994)
Como ejemplo clásico hablemos del compadrazgo, la amistad, todo esto para poder enfocar la entrada a trabajar pero no solo cuando se entra sino también desarrollando puestos dentro de la organización administrativa.
No es necesario realizar toda una tesis sobre el tema, sólo voltear a nuestro alrededor y darnos cuenta que como sociedad nos hace falta una integración organizativa tanto pública como privada para compartir las responsabilidades de crear una nación más grande y mejor.
Las instituciones públicas deberán tener el compromiso de otorgar el servicio de manera eficiente para cubrir las necesidades de la sociedad, siempre con el propósito de criticarse para mejorar como lo decía Heraclito: “el ente deviene, todo se transforma en un proceso de continuo nacimiento y destrucción al que nadie escapa”, debemos como sociedad ser más críticos para poder mejorar y así por consecuencia que todo nuestro entorno mejore, pero ésta tarea es de todos, no sólo de papá gobierno, hay que comprender que este mundo esta en constante cambio y así nosotros debemos de cambiar y no estancarse.
Es por eso que mencionamos en un principio que la teoría de la burocracia tiene como cosas buenas mejorar las organizaciones y como cosa mala viciar el proceso de administración, al final de cuentas es una teoría ajustada.
Finalmente no se pretende dar una clase de burocracia, sino hacer partícipe al lector de la necesidad de cambio actitudinal que este país necesita, no obstante la época (electoral) que se acerca, será importante que nuestra decisión frente al nuevo gobierno se base en cuestiones actitudinales, de compromiso y responsabilidad, con el único fin de mejorar, cada paso que da este país debe ser en un sentido más humano y menos apático.